Un recibimiento maravilloso

¡¡¡Si os preguntáis porque soy tan feliz siempre es porque tengo una familia y unos amigos que no me los merezco!!! Este lunes una comitiva me vino a buscar con un autobús al aeropuerto y me hicieron una fiesta de bienvenida de las que no se olvidan nunca. Qué grupo de gente, ¡sois muy grandes, chicos! Aterricé agotado después del Dakar y tantas horas de avión, pero ei, cuando vas arrastrando las maletas, te abren las puertas de la salida y ves 60 personas llamándote y celebrando que ya has llegado, se te pasan las tonterías rápido. Qué alegría que daban todos, con tantas pancartas y tanta gente contenta. Si hasta me llevaron una copa de campeón y un gigante cocinero. ¡Flipé! Estaban todos bien satisfechos, sobre todo la morena y mis hijos, que han sufrido mucho pero ahora ya me tienen en casa!

 

Tras tantos abrazos y besos, me llevaron hacia el autobús con el que habían venido. Y caramba, lo hicimos bien llenar, eh! Pusimos rumbo hacia el Serrat del Figaró, e iba bien cagado porque no sabía lo que me tenían preparado.

Allí me esperaba aún más gente, la Rosa, en Nani, amigos del mundo del motor y más familia que no se había podido desplazarse hasta el aeropuerto. También compañeros de la cocina como Oriol los Tinars o Joan Roca y su mujer. Entre todos, seguro que éramos más de 150. Me encantó!

Me tocó hacer unos parlamentos y quise que me acompañaran Mas y Padrós, que me acompañaron con la autocaravana en mi aventura por el Dakar. Y luego me pasaron un vídeo resumen con fotos y vídeos del Dakar. Me costó que no se me escapara una lagrimita, cogido bien fuerte de la mano de la morena y con mis hijos al lado. Es de esos momentos en que piensas que no puedes pedir nada más para ser feliz.

Ahora bien, luego no se imaginan como se reían todos de mí cuando enseñaron los vídeos que les pasaba. Que si iba muy cocido, que si me cuidaban muy bien … fue bonito recordarlo!

Y para el final me guardaron el momento clave, un pastel de cumpleaños inmenso para celebrar los 47 años que hice el viernes. Decorado con fotos del Dakar hechas de chocolate, seguramente uno de los pasteles más especiales que he comido nunca!

Muchas gracias a todos por hacerlo posible. A pesar de que me gustaría vivir un momento tan bonito como este muchas más veces, no repetiré paso el Dakar, que es para gente muy valiente. Pero tú, la fiesta la podemos hacer igual!!! Aquí os dejo algunas fotos que me hizo Albert Ballbé durante la fiesta, ¡son buenísimas!

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